Conociendo a Soledad Mangino


FECHA: Octubre 29, 2014, 8:13 am

A sus 26 años es una de las caras más jóvenes del staff del Jubilar y forma parte de un área muy pujante del liceo, la de psicopedagogía. Llegó al liceo en 2011, cuando empezó a dar sus primeros pasos como voluntaria. De a poco su participación fue creciendo, casi que en paralelo a la de toda el área que terminó de formalizarse como tal en 2013.  “A partir de que el área se estableció, progresivamente fuimos aumentando las horas de trabajo. Se fue ampliando la gama de responsabilidades y de tareas, cada vez estamos más presentes en coordinación con programas, con profesores, con distintos equipos del liceo y realizando evaluación directa con algunos alumnos”, cuenta.

Soledad es licenciada en psicopedagogía, y su vocación pasa por el lado de las tareas comunitarias.  “Mi preferencia tiene que ver con el trabajo en contextos empobrecidos que es donde se ven más carencias a nivel educativo, de todo lo que tiene que ver con aprendizaje, el lenguaje, se ve que están muy deprivados y existe una gran falta de estimulación, de hecho es donde se ven los resultados más bajos”, explica esta ex alumna del liceo Seminario que ya ha colaborado con un programa de apoyo escolar de la fundación Techo y que además de desempeñarse en nuestra institución lo hace en clínica.

Para ella los desafíos de ocupar el rol que ocupa en el Jubilar son muchos. “Todos los días se presenta uno nuevo, como enganchar al alumno, como hacerle ver las cosas desde otro lugar, que se ponga las pilas, que encare, que puedan ver todo el potencial que tienen. Pero además tenemos desafíos como equipo porque acá no existe hacer nada sola, estamos constantemente pensando juntas, aprendiendo, reevaluando, rehaciendo, como equipo de psicopedagogía y de todo el liceo, ya que estamos en contacto permanente con todos”, dice Soledad, que aprovecha sus –pocas- horas libres para dedicárselas a su otra gran pasión, la danza, de tango y de jazz.

Desarrollado por www.impactus.com.uy