Desarrollar las fortalezas


FECHA: Mayo 28, 2014, 6:14 am

El programa Jovenes Fuertes trabaja con los alumnos del liceo, aportándoles herramientas para que sean protagonistas de su vida y entorno
Como adelantamos en el anterior boletín, desde el mes de abril la organización Jóvenes Fuertes viene desarrollando una serie de talleres de los que participan todos los alumnos del Liceo Jubilar.  A lo que apuntan con sus programas, desde su enfoque basado en la Psicología Positiva,  es a potenciar el carácter sano de los jóvenes, desarrollando sus virtudes y fortalezas. 
De acuerdo a su filosofía, 24 son las fortalezas que se derivan de 6 virtudes universales (sabiduría y conocimiento, coraje, humanidad, justicia, moderación y trascendencia) y a través del conocimiento en profundidad y desarrollo de las mismas se pretende que los alumnos se impliquen con iniciativa –no limitándose a recibir– en su propio proyecto de mejora y en el del cambio del entorno que les rodea, asumiendo responsabilidades y consecuencias. El lema del programa se podría resumir en el lema “pisa firme y vuela alto”.
El objetivo de Jóvenes Fuertes es que los chicos entiendan las virtudes y fortalezas  como hábitos eficaces y habituales de acción, tomando como base la reflexión y la formación. Es por este motivo que los talleristas de la organización trabajan con los distintos grupos en módulos de dos horas, una vez al mes, estimulando a los participantes a actuar y tomar las riendas de su vida. Para ello se hace vital incentivar la autorreflexión y que a partir de ésta tenga iniciativa personal en el propio desarrollo mediante acciones concretas.
“Buscamos que cada clase sea vivencial, por medio de videos y distintas dinámicas”, explica María José Soler, presidenta de Jóvenes Fuertes. La metodología procura que sean los mismos chicos los que desarrollen su capacidad de autonomía, asumiendo como propio su proyecto de mejora personal.
“La receptividad que hemos tenido hasta acá de parte de los alumnos del Jubilar ha sido impresionante, se han mostrado 100% implicados, interesados; a tal punto que se acuerdan perfecto de lo que hablamos y trabajamos en el encuentro anterior, traen material”, señala María José, quién destaca que no han tenido “ningún problema de conducta”.   
El “autocontrol” y la “empatía” fueron las dos primeras fortalezas desarrolladas en los talleres. Anteriormente los chicos habían realizado un test por medio del cual pudieron conocer cuáles eran las fortalezas que, personalmente, tienen más desarrolladas. “Esa instancia, de saber que cuentan con esas fortalezas, fue tomada con gran emoción por los chicos”, contó la presidenta de la organización, antes de destacar la importancia de que docentes y referentes también se vean implicados en las instancias, ya que “cuanto más se supervise el programa, el mismo más se arraiga”. 

Desarrollado por www.impactus.com.uy