Educar para formar ciudadanos


FECHA: Septiembre 29, 2016, 12:03 pm

En el desayuno anual del Liceo Jubilar desarrollado el 1 de setiembre en el Auditórium del WTC, el periodista Facundo Ponce de León presentó una mesa redonda con tres profesionales que respondieron a la interrogante de cómo las experiencias artísticas, deportivas y arquitectónicas pueden ser un vehículo de formación.

El trío de la mesa redonda se formó con el músico Ariel Britos -profesor y director sinfónico, creador del sistema de Orquesta infantiles y juveniles del Uruguay-, el arquitecto Marcelo Danza -catedrático de Proyectos arquitectónicos y urbanos en la FADU Udelar- y el deportista Pablo Lemoine -jugador y coach de rugby-. Moderados por el profesor, periodista y doctor en Filosofía Facundo Ponce de León, los oradores disertaron sobre la educación desde sus propios espacios y realidades.

El Pbro. Ricardo Villalba, director del Liceo Jubilar recibió a los invitados luego de un desayuno de bienvenida, reflexionando sobre lo esencial de la educación: "nutrir no solo desde lo intelectual sino también desde el corazón y el espíritu".

“La educación en este mundo complejo –dijo Villalba- impli

ca no sólo lo cognitivo sino la integralidad. Es necesario int

egrar las emociones, todo lo que sale de los parámetros pedagógicos que forman también parte de la vida y la cultura. Es un desafío para construir puertas a la esperanza, ver cómo podemos superar las problemáticas diarias que nos vamos enfrentando”.

Facundo Ponce de León explicó al inicio de la charla que prefirieron traer a la mesa redonda el arte, el deporte y la arquitectura no como aspectos que adornan la educación, sino como algo central en la formación de la persona.

La formación de la persona a través de la música

El director de Orquestas Juveniles narró que en determinado momento de su carrera se detuvo a reflexionar sobre cómo seguir su camino de la música. “Soñé toda la vida para estar donde estoy pero ¿cómo sigue esto?, me pregunté. Me preparé toda mi vida para ser músico pero sentía que carecía de contenido seguir realizando conciertos en el exterior”. Fueron las palabras del Premio Nobel José Antonio Abreu que lo iluminó: “La música sirve para algo más que para hacer conciertos, es el alimento del alma, una posible herramienta de inserción social”.

Y fue así como Brito concibió que a través de la música, se podía dar un salto social cualitativo y a partir de ese momento su trabajo se ha centrado en “abonar la tierra para que la persona pueda trabajar de manera introspectiva”. 

Sin contar los coros, hoy 1500 jóvenes forman parte de las Orquestas juveniles del Uruguay, bajo un programa de acción social por la música. "Trabajamos también en voluntariado social; el sistema opera como un fortalecedor del espacio formal."

El rugby como herramienta de formación

"En mi caso el rugby fue mi herramienta de interés para ir al colegio", comenzó confesando Pablo Lemoine. "Lo que logra el deporte es un compromiso hacia otras cosas. En la filosofía del rugby hay valores como respeto, compromiso y responsabilidad, herramientas de formación". En la transmisión de esos valores es cuando los entrenadores tienen claro que no salen sólo a formar los mejores jugadores. Lemoine dijo que si fuera un deporte que sólo busca formar buenos jugadores de rugby, este deporte no se estaría expandiendo y entrando en sectores que no se hubiera pensado jamás. "La práctica del rugby va por encima de un rendimiento, enseña mucho más allá".

“Si tenés que manejar una derrota es porque primero planteaste una victoria -explicó-, y capaz el objetivo común es divertirse. No se tiene que manejar objetivos que sobrepasen a la persona. Los valores tienen que estar por encima de los resultados".

Experiencias desde lo arquitectónico que influyen en la persona

Marcelo Danza se refirió a experiencias en las cuales el espacio o la arquitectura empiezan a trabajar e influir intentando desarrollar un espíritu positivo en la educación.

Danza concibe a la educación como un "espacio colectivo". Se detuvo a mostrar algunas experiencias en Sudamérica. Un ejemplo fue una biblioteca que se construyó en un barrio marginal de Medellín. La idea fue generar un elemento arquitectónico muy singular que se volviera como elemento de identificación del lugar. Hay testimonios de lo que pasó después de diez años que demuestran la dignificación de las personas y cómo esta obra generó una transformación del barrio con microintervenciones. 

Otro ejemplo fue lo que se generó en Chile, donde a partir de la fundación de una Escuela de Arquitectura en un lugar rural de Talca, su director decide transformar el proyecto final de carrera en obras construidas con la comunidad. El resultado son intervenciones en el espacio público tales como plazas, veredas, o hasta un mirador.

Con respecto a Uruguay, Danza afirmó que obras como la Plaza Seregni o la plaza de Casavalle "generó la posibilidad de ver a Montevideo haciendo obra. Volver a generar la ilusión de volver a soñar una ciudad. Si no hacemos nada por la ciudad no estamos construyendo por el otro. No se trata de grandes obras". Danza agregó que si bien algunas cosas empiezan a a pasar, tiene que haber un compromiso mayor.

"Disfrutamos estructuras que a

lguien las pensó pero no podemos perder la perspectiva de que hay que hacer más para los que vienen detrás nuestro."

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