Nuevos coordinadores en el Liceo de Adultos


FECHA: Mayo 11, 2016, 9:17 am

Desde este año el Liceo de adultos del Jubilar es dirigido por Belky Jeres (43) como subdirectora e Ignacio Sosa (27) en adjuntoría de la dirección.

Belky trabaja en el Liceo Jubilar desde 2004. Ingresa como profesora en Ciclo Básico y desde 2011, cuando abre el Liceo para adultos, se integra a esta propuesta. Fue profesora de Química y Física hasta el año pasado. En el caso de Ignacio el vínculo con el Jubilar comienza en 2013 como profesor de Historia y al año siguiente toma también las horas de Inglés. Desde febrero de este año ambos acompañan a los 129 alumnos inscriptos y realizan un trabajo de dirección, adscripción y secretaría.

El Liceo de adultos funciona lunes, miércoles y viernes desde las 18 hasta las 20.50 horas y suma después de clase una hora más de tutoría. Los alumnos cursan Ciclo Básico en un solo año con 6 materias semestrales en cada tramo. Deben aprobar durante el curso la totalidad de las materias y presentar un trabajo final que de alguna manera contemple todas las asignaturas. El plan se enmarca dentro de los “programas de exploración” de Secundaria. Esta modalidad fue planteada por el Jubilar y ya hay algunas instituciones que lo usan. Surge a partir de la “modalidad 2009” de Secundaria donde se completa el ciclo básico en un año y medio.

-¿Qué significó para ustedes este cambio de rol dentro del Liceo?

Belky Jeres: Tuve la experiencia de trabajar en la subdirección de un liceo público, pero una cosa es tener toda la estructura de secundaria donde tu función es muy clara y otra es tener la posibilidad de ser más creativos. El propio plan de exploración permite cierta libertad. Actualmente, la información puede llegar por otras vías que no sea el profesor, así que el camino de la enseñanza no solo tiene que ver con los contenidos, sino tiene mucho que ver con las habilidades, con esa formación más holística para ayudar a los que decidan seguir el bachillerato estar mejor preparados. Es una pregunta que siempre me hacen los estudiantes, “¿y yo voy a estar preparado?”. Los hechos nos dicen que sí.

Ignacio Sosa: Para mí significó una experiencia muy distinta; yo sólo había trabajado con adolescentes en aula. Al ser un plan especial, implica una forma distinta de planificar y concebir el curso y el trabajo en el aula. Aún así, el proyecto me gustó en seguida, y lo disfruté mucho. Es un desafío, ya que ahora el foco de mi tarea es la gestión, pero con la ventaja de conocer el proyecto desde "adentro" por haber sido docente. Sin embargo, debo reconocer que se extraña mucho la cercanía del día a día en el aula, y la linda experiencia de dar clases a adultos. 

-¿Cuál es la mayor dificultad en el liceo para adultos?

-IS: El liceo para adultos es una forma muy distinta de trabajar en educación. Hay que tener presente todo el tiempo que a pesar de que son adultos, muchos de ellos hace tiempo que no están escolarizados, incluso para muchos su última experiencia de educación formal fue la escuela. Esto implica para ellos volver a sentirse alumnos, frustrarse, pasar nervios, convivir con sus compañeros, y para nosotros acompañarlos, motivarlos y fortalecerlos.

BJ: Es muy difícil para algunos alumnos mantenerse a lo largo del tiempo y nuestro trabajo es evitar la desvinculación del liceo, que a veces se da obligada por asuntos de trabajo o familiares.

-En 2015 se consiguió una excelente tasa de egresados, la mayor en los últimos años, ¿a qué se debe?

-BJ: En 2015 comenzaron las clases de apoyo antes de la hora del inicio del liceo. Este año lo mantenemos pero en un horario más accesible para ellos, una hora después de terminar las clases. El trabajo de los profesores es más dinámico y les exige estar más atentos a las dificultades del estudiante. Está en el profesor que sigan el año, que cumplan las tareas, tienen que estar pendientes de informar al alumno que se quede a la hora de apoyo. El trabajo implica el control real y sistemático de la asistencia.

-IS: En el liceo de adultos la figura clave es el docente. Al carecer de adscriptos y de una estructura de funcionarios, los docentes son profesores y "algo más", y eso los coloca en una actitud de estar atentos no solo al desempeño académico de los alumnos, sino también a lo que ven y perciben de su entorno, su situación familiar, el vínculo con los compañeros de clase, el nivel de motivación.

-Cómo se explica la alta demanda de ingresos considerando que este año se duplicaron los pre inscriptos?

-BJ: Para los adultos poder concretar un ciclo básico implica un paso bastante grande y con un año de sacrificio algunos ya están terminando el bachillerato y quieren seguir en la universidad. Lo que hace interesante la propuesta es que en un corto período el egresado termina sus estudios y accede a mejores opciones de trabajo. A muchos les interesa seguir estudiando para acceder a un bachillerato tecnológico, una tecnicatura, o seguir en la rama de la salud. Por el lado de los policías necesitan terminar su ciclo básico para ascender en sus carreras. Y están los padres que quieren poder ayudar más a sus hijos en los estudios. Actualmente tenemos a la mamá y al papá de un estudiante. Son varias las motivaciones y se da el fenómeno “boca a boca” ya que no realizamos ningún tipo de publicidad.

-¿Cuáles son los desafíos para este año?

-BJ: Como expectativas para 2016 sin duda que como prioridad está mantener el nivel de egreso del año pasado (100 egresados de 128) y seguir reforzando los aprendizajes para que puedan desembarcar de la mejor forma si deciden continuar los estudios. Tenemos muchos exalumnos que han seguido bachillerato y les ha ido muy bien. Queremos mantener esa tendencia. Otros objetivos son trabajar en la habilitación definitiva ya que desde 2011 es una habilitación provisoria, y conseguir alguna financiación propia quizás trabajando con algunas fábricas y empresas de la zona a través de convenios que permitan capacitar a funcionarios.

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