Entrevista a Federico Rios, ex alumno del Jubilar y actual jugador de rugby en Club Trouville


FECHA: Mayo 9, 2016, 11:58 am

“No te creas superior que nadie pero tampoco menos que nadie”

Cuando Federico Rios (17) escucha esta frase, sabe que es el camino que quiere tomar, no solo para encarar cualquier deporte sino como el norte de su vida.

Federico cursa 6to Derecho en el Liceo Pastorino, participa del área de ex alumnos del Liceo Jubilar, entrena a los alumnos más chicos y juega rugby en el Club Trouville.

Algunos lo apodan “Camisa” por su resistencia a usar remeras de cuellito y sentirse más cómodo en verano con su uniforme de camisa y corbata. Otros le dicen “Kesman”, por sus habilidades para relatar. Desde los 9 años relata partidos de fútbol y esta pasión lo hace descubrir su vocación. Quiere estudiar en la Facultad de Comunicación. “Sabía que si quería llegar a ser periodista deportivo, lo iba a ser”, afirma.

Como todo chiquilín uruguayo andaba siempre detrás de una pelota de fútbol. “Yo no me tenía fe en el deporte, no me veía que jugaba bien. En la escuela era golero,  aunque a veces era como el Loco Abreu que entra en el último minuto y mete ese gol importante. Era medio pata dura, pero siempre tuve la costumbre de ir a todas las prácticas. La disciplina fue una enseñanza vital de mi madre, de llegar en hora y siempre trabajar mucho para poder lograr algo. Si estás en deporte, trabajar duro para ganar un puesto; en el estudio, siempre querer aprender más, y si no entendés un concepto que te lo repitan cien veces. Siempre tuve la dicha de ser el traga, aunque para muchos esa palabra sea una maldición”.

En 2011 ingresa al Liceo Jubilar donde sigue manteniendo esa disciplina que le enseñaron en casa. Aprende a jugar al rugby, y después de defender tres años la camiseta del Jubilar, hoy es entrenador de los más chicos y disfruta de la oportunidad de jugar en Trouville .

“Cuando me hablaron de rugby por primera vez me parecía que me hablaban en chino mandarín. Desde la pelota ovalada, el tackle y la técnica para hacer tirar al otro y ¡que esté reglamentado tirar al otro que está con la pelota!  Empecé a buscar partidos en youtube o mirarlos por cable. Veía a esos gigantes con tremendos físicos y yo que era bajito, petiso y gordito pensaba, ¿a ésto voy a jugar yo?”.

En 3er año viaja a un torneo en Corrientes invitado por Club Trouville, cae bien en el grupo y a fin de 2015 su entrenador le plantea jugar en ese club. “Estoy muy agradecido por todo lo que me dio el Jubilar y la beca que me dieron en Trouville. Ahora es una competencia más dura, con mayor intensidad en las prácticas y tengo que estar mejor preparado”. De las tres prácticas a la semana, Federico se comprometió ir a dos, y para ahorrar tiempo y boleto, el entrenador le marca la rutina y mientras ellos entrenan allá, él está entrenando más cerca de su casa.

Desde este año, con Nicolás Techera y Alan, también es entrenador de la sub 13 del Jubilar. “Como ex jugador tu responsabilidad es contribuir con los que te dieron una mano. Ahora que la vivo de afuera no pierdo la oportunidad de decirle a los jugadores que aprovechen y disfruten cada partido, y me descubro repitiendo las mismas cosas que me decían a mí. Me acuerdo cuando los miraba como los “grandes” y quería llegar a la sub 17 para ser como ellos”.

Federico llega a la sub 17, su último año en el Jubilar, donde logran conformar “tremendo grupo humano de compañeros para toda la vida”.  “Si te veían mal, eran quince personas preguntándote si estás bien, si necesitás algo.

Tengo una anécdota que muestra lo unidos que estábamos. El año pasado en la final del Mundial de Rugby yo aposté que si no ganaba Australia me pelaba la cabeza, y mi entrenador, Alfonso “Sapo” Preto que invitaba al asado. Ganó All Blacks y  los dos terminamos pelados, yo la cabeza y “Sapo” el bolsillo”.

 “Bien jugado”

 “Siempre me enseñaron humildad,  que no te creas superior que nadie pero tampoco menos que nadie. Con los pies en la tierra y las ganas de dejar todo en la cancha. Están buenísimas las copas, pero si tenés muchas copas podés perder el norte. Prefiero tener un buen grupo de amigos que ganar mil campeonatos uruguayos. Ser campeón es lo más lindo en todo deporte, pero cuando un entrenador te dice en una semifinal “hiciste un partidazo”, eso también es lindo y la final la jugás liberado de toda carga, seguro de ti mismo.

Fueron muchos quienes dejaron su huella en Federico pero hoy recuerda especialmente a dos personas. Por un lado a “Sapo” Preto, quien supo acompañarlo en los momentos más difíciles de su vida.  “Me fue acompañando con el rugby como herramienta de vida, de no bajar los brazos”. Su otro referente fue el actual profesor de Sacramentos, el “Gordo” Verde. “Siempre me acuerdo cuando nos dijo que él antes de los partidos, no hace otra cosa que estar pensando en el partido, cuando cena,  cuando se acuesta, cuando sueña la jugada, hasta cuando arma el bolso o desayuna. Hasta hoy me pasa estar armando y pensar en lo que tengo que mejorar para el partido que nos toca”.

Desarrollado por www.impactus.com.uy